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miércoles, 29 de agosto de 2007

De regreso a la uni

Se me acabaron los días de vaga!! Ya entré de nuevo a la uni, abandoné mi humilde hogar en Bonao para regresar a Santiago city. Aquí el bloggeo se me pone medio incómodo, pero trataré de sacar algo de tiempo siempre para escribir algo y para leer sus posts. Muchas gracias a todos por sus comments, me sentí muy bien porque duré algunos días sin pasearme por aquí y cuando regresé encontré nuevos lectores.
Por ahora el nuevo semestre va maravillosamente bien, jeje, muchas aspiraciones, mucha energía, sueños, planes...Ojalá todo se mantenga así por mucho tiempo.

lunes, 23 de julio de 2007

De Integrales, Derivadas y Actitud II

Parte II

Uno o dos días después lo conocimos, tomamos, llenos de predisposiciones, nuestra primera clase, nos causó algo de risa y algo de remordimiento cuando él mismo nos preguntó que si estábamos ahí porque no logramos cambiarnos, qué silencio…Tomamos nuestra clase, de vez en cuando nos mirábamos, como preguntándonos si estábamos entendiendo, había que atender, porque esto no iba a ser fácil. Ya habíamos deliberado que aprovechando el hecho de que éramos pocos y buenos, modestia aparte, íbamos a enfrentar la realidad y a hacer lo necesario para pasar. Salimos de ahí, me acuerdo, ansiosos de vocear lo que en el aula tratábamos de decirnos con miradas, unos entendieron, otros no, pero todos coincidimos en que el señor era muy agradable.
Unas semanas de clases, todo iba muy bien, uno que otro bostezo en medio de esas largas demostraciones, pero como diría el profe, ese es el efecto del Cálculo IV.

Se acercó el primer parcial, y como cuando las lágrimas son hondas, se empieza a llorar temprano…comenzamos a estudiar con algo de anticipación, cosa no muy común entre los ingenieros civiles. Nos adueñamos de la biblioteca y del libro de Zill-Cullen, uno para todos y todos para uno. Entendíamos todo, pero la incertidumbre de cómo iba a salir el examen nos llenaba de inseguridad. Llegó el día, prueba superada, para nuestro alivio el profe publicó rapídisimo, como sabiendo, el carácter de urgencia del asunto, 95, 92, 90 y al chino había que decirle Mr. Hundred …
Poco a poco fuimos respetando más al viejo, le cogimos cariño, tanto, que ya para el segundo parcial, era nuestro tío, parentesco que podía cambiar si no nos iba bien en el examen, pero el empeño fue el mismo, y los resultados aun mejores ¡Gracias Dios mío! Ya no podíamos negarlo, éramos sus sobrinos, el tío era un excelente maestro y una maravillosa persona, aun cuando el tercer parcial fuera una masacre, esto era inobjetable. ¿No dije qué éramos pocos y BUENOS? El tercer parcial fue otra prueba superada.
Al direc, pues creo que le debo una visita de agradecimiento, y al profe … habrá que hacerle un mejor equipo de relaciones públicas.
¿Mi referencia? Bueno, Dinápoles Soto Bello da el cálculo de la NASA, pero lo da tan bien, que el que quiere aprender, aprende hasta eso. ¿Cómo iba yo a estudiar ingeniería en PUCMM y perderme esta experiencia?
Tío: Usted de verdad tiene lo que se necesita, lo que no se ve todos los días ni en todas las aulas, conocimiento, inteligencia, experiencia, buena actitud, deseos de enseñar… y unas pilas para dar clase… que el que lo ve no se imagina.
Y nada, ecuaciones diferenciales, método de variación de parámetros, la ecuación de un pastel enfriándose y un virus propagándose, que Laplace, que Fourier…eso lo entendimos, pero lo que aprendimos en Cálculo IV, lo más valioso, no tuvo nada que ver con integrales o derivadas, aprendimos del tío, de los chismosos del kiosco, y de nosotros mismos… “No vemos las cosas como son, vemos las cosas como somos.”
Hasta luego Tío Sotis, fue un verdadero placer conocerlo y aprender de usted, la foto nos la debe.

Arish
23-07-07

De Integrales, Derivadas y Actitud

Parte I

Desde que nos dimos cuenta, nos preparamos para la huída. Agotamos todos los recursos, en última instancia me pasé una tarde completa sentada en ciencias básicas esperando, después de tres viajes en vano, que el director me atendiera para exponerle mi petición. No estaba muy esperanzada, pues mis colegas más rápidos y astutos se habían dado la tarea de rebosar los otros grupos, reduciendo mis posibilidades de fuga. Cuando al fin entré a la oficina, tímidamente, sin ninguna excusa que me respaldara, pedí al director que me cambiara de grupo, intercediendo por supuesto, como buena compañera, por mis otros dos canchanchanes. Con la vergüenza que tenía, creo que sólo se entendió “Calculo IV” , pero no hizo falta más nada para que me dieran un rotundo y decepcionante: NO. Sabía muy bien, que el sólo hecho de que el grupo tenía poca gente, le daba categoría de “casi imposible” a mi misión de escape, pero al hablar con el Sr. Director, me di cuenta de otro factor que no me ayudaba, el direc, mi único salvador, era el number one fan de aquel profesor que me aterrorizaba. Bueno, se me había puesto la cosa bien difícil y nada… después de escuchar una halagadora semblanza del temido profesor, acepté las excelentes recomendaciones que me dio el direc, y prometí, muy sarcásticamente, regresar a darle las gracias por no complacerme cuando conociera a su mentor y me diera cuenta de que era lo mejor que tenían en el departamento.
Esa mañana de mayo, llegamos a A4, todos con la misma expresión, como dirían los muchachos, abatidos, frustrados en el intento de huída. Entre quejas y prejuicios esperábamos ansiosamente la llegada de aquel profesor, que según nuestros informantes, daba el cálculo de la NASA.
Claro, eso nunca falta en la uni, las referencias, nadie inscribe una materia sin antes preguntar sobre los profesores, no es que seamos cobardes… es que como hay de todo en la viña del Señor…pues hay que cuidarse de que te toquen cierto tipo de profesores. Personalmente, soy muy selectiva en eso de las referencias, no es que le crea a todo el mundo, porque no todos tenemos la misma concepción de lo que es un buen profesor, pero en este caso, todos coincidían con que pasarle a este señor era bien difícil, y yo, cansada de mi repertorio de profesores muy exigentes, quería probar algo más fácil, pues al fin y al cabo, cuando nos graduamos todos tenemos el mismo título, con índices muy diferentes y a nadie le dan una notita diciendo que se considere, al comparar, qué profesores tuviste.
Pues bien, para llenar todas nuestras expectativas, nos cansamos de esperar y el profe no llegó el primer día de clases, cosa que hubiese sido motivo de celebración en otras circunstancias, pero para nosotros, no fue más que leña para echarle al fuego.

Un viaje por mi mente

Sólo un punto de vista más entre los millones y
millones que existen con o sin voz en esta esfera giratoria.
Relatos,
comentarios, poesía, quién sabe si alguna nota de ingeniería y ... seguramente
se fugue algo muy personal.